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martes, 1 de diciembre de 2009

Parque Nacional Fray Jorge.

Estación Nº3: Parque Nacional Fray Jorge.

La finalidad al crear el Parque Nacional Fray Jorge fue conservar una antigua vegetación, que debido a diversos factores, ha desaparecido de la zona, que dando vestigios en los llamados Altos de Talinay. Esta zona fue declarada Parque Nacional debido a que presenta un alto interés científico y botánico nacional e internacional. De ahí que este Parque sea espacialmente científico y la principal actividad que ofrece es educativa (conocimiento del bosque, medio ambiente desértico, interpretación de la ecología del bosque y zona desértica, conocimiento de la flora y fauna).



Durante mucho tiempo ha despertado la curiosidad y preocupación de científicos y estudiosos del mundo, sobre su origen, protección y conservación, como lo estableció la resolución Nº 24, letra A del V Congreso Científico Pan Pacífico, celebrado en Vancouver en 1933.


Posteriormente, numerosos congresos internacionales tuvieron especial preocupación sobre este bosque, todos los cuales coincidieron unánimemente en la necesidad de conservarlo y protegerlo, lo cual llevó al Ministerio de Agricultura a declararlo Parque Nacional por D.S. Nº 399, del 15 de abril de 1941.

Basado en todos estos antecedentes, Chile tiene en la actualidad la gran responsabilidad a cuidar la integridad de este bosque, evitando a cualquier costa su destrucción.

Historia.

Las características especiales de esta provincia en cuanto a su climatología y vegetación, con formaciones vegetales de caracteres desérticos y semi-desérticos, hizo que se formularan, desde la fecha de su descubrimiento hasta fines del siglo pasado, una serie de leyendas y suposiciones en cuanto a la composición y origen de este bosque.

Este bosque fue descubierto alrededor del año 1627 por un lego de la Orden Franciscana. Quien utilizó su madera en la construcción en al menos en parte, del campanario de la Iglesia de San

Francisco de La Serena.

En efecto, la existencia de olivillo en el maderamen original permite que este fue traído del cercano bosque de Fray Jorge, debido a que eta especie no se explotaba en el sur de Chile por la abundancia de otras de mejor calidad.

Antecedentes geográficos.

El Parque Nacional Fray Jorge está situado en la provincia de Coquimbo, comuna de Ovalle, en la latitud aproximada de 30º 34` sur y 71º 11` longitud oeste, en el cordón de cerros de la Cordillera de la Costa de Coquimbo conocido como Altos de Talinay. Limita al oeste con el Océano Pacífico y al sur con el río Limarí[1].

El río Limarí constituye el límite convencional entre las regiones fitogeográficas, xeromórficas y mesomórficas.

Este Parque tiene una superficie de 6845 hectáreas, las que se complementan con un área vecina, ubicada al sur. De 3000 hectáreas y denominada Parque Nacional Punta del Viento. Ambas se administran como una sola unidad.


Fitogeografía del Parque.

El Parque se divide en las siguientes zonas de asociaciones vegetales:

Zona de formaciones arbustivas semi-desérticas.

Por la entrada del Parque se atraviesan terrenos cubiertos por formaciones arbutivas de carácter semi-desértico. Esta vegetación crece entre 100 a 200 metros sobre el nivel del mar, dominando al principio algunas especies herbáceas como Pichana y Hierba de la Yesca, pero poco a poco empiezan a aparecer algunos arbustos como Incienso, Puscana, Palo Negro y Varillas, que ejercen dominancia local entre otras, como Alcaparra, Guayacán, etc.[2]

Zona de exposición norte.

En los faldeos de los cerros con exposición hacia el norte y pendientes de 30 a 70%, las cactáceas columniformes llaman desde lejos la atención, existiendo entre mezcladas algunas Varillas y Palo Negro.

Zona valle interior y su faldeo oeste.

Al seguir por la quebrada de Las Vacas y que forma un pequeño valle, con alturas de 100 a 150 metros sobre el nivel del mar, con pendientes suaves en sus laderas, la asociación arbustiva está dominada por Varilla y Pichana. A poco andar, reemplazan a éstas en valor fisiognómico los cactus, cuya densidad empieza luego a disminuir hacia la quebrada de Las Vacas a favor del Incienso, Palo Negro y Puscana.

Al fondo de esta quebrada, lo mismo que en faldeo que mira hacia ella. Los altos del bosque, en su parte inferior, están dominados por Guayacán y Varillas, las que caracterizan la asociación hasta aproximadamente los 150 metros sobre el nivel del mar[3].

A los 200 metros de altura la asociación es de Varilla y Puscana, que con la altura va cambiando lentamente hasta llegar a estar dominada a los 350 metros por Varilla y Rabo de Zorro.

Desde los 400 metros hacia arriba esta comunidad se va empobreciendo rápidamente y adquieren mayor importancia otros arbustos como Alcaparra, Manzanilla, Arguenita y sobre todo Cardón y Chagual, que forman por lo general grandes manchas.

Zona boscosa.

A los 450 metros se encuentran las primeras manchas de bosque en la cima de los altos de Fray Jorge, cerca del límite norte del Parque; ellas están dominadas por Olivillo y Arrayán mancho o Espino Negro y Chin-Chin.

Estas manchas de bosque con aspecto de Parque están separadas por extensiones con vegetación arbustiva y pastos tales como salado y otros, dominadas a distintas alturas por Vautro o Romerillo, arbusto bastante abundante y fácil de observar por su aspecto redondo y pulvurento; además otros arbustos como Cuerno de cabra, Palo Amarillo, Bollén y Palo Blanco[4].

A los 500 metros de altura se encuentra el típico bosque, formado por la asociación de Olivillo y Canelo, que ocupa las partes más altas del cordón de cerros del sector sur y se extiende por su faldeo oeste hasta aproximadamente los 350 metros de altura sobre el nivel del mar.

Más abajo, siempre al oeste de los alto del bosque, se encuentran comunidades vegetales constituidas por Topa-Topa, Chavalongo y Festuca, las que cubren los faldeos hasta llegar al plano costero, a unos 120 metros de altura.

Zona costera.

Aquí aparece nuevamente la comunidad arbustiva dominada por Varilla y Puscana, además gran cantidad de cardón. A menores alturas, siguiendo hacia la playa, los arbustos empiezan a perder importancia y aparecen grandes manchas circulares, formadas por colonias de Eulychnia castanea, en el sector sur, cerca de la desembocadura del río Limarí. Esta cactácea presenta un aspecto curioso, extendiéndose radialmente, en forma rastrera, levantando de cuando en cuando tallos verticales de más o menos un metro de altura.

En los terrenos arenosos y maicillentos de la costa se encuentran grandes extensiones cubiertas por la Nolana paradoxa, que constituye en primavera, enormes sábanas de flores azules, entremezcladas con ellas crecen numerosas Liliáceas y Amarilidáceas, con hermosas flores y otras hierbas, que en primavera le dan un aspecto de indiscutible belleza

Antecedentes ecológicos que permiten la supervivencia del bosque.

La presencia de un bosque muy higrófilo conviviendo con áreas que a menos de 500 metros presentan un aspecto desértico, es uno de los fenómenos vegetacionales más interesantes de Chile.

Es un bosque mixto, formado por especies siempre verdes que tienen su mayor importancia fisiognómica dentro de su área de distribución en la región valdiviana.

Se encuentra situado en la parte más alta de los cerros que forman Altos de Talinay, debido a la presencia y acción de condiciones climatológicas particulares, como así también a la conformación de este sector de la Cordillera de la Costa, que permite la condensación de la humedad atmosférica que tren los vientos oceánicos en forma de neblinas estacionarias que depositan agua por condensación y disminuyen las pérdidas de humedad por evaporación, creando de esta manera en una región de muy escasa lluvia un hábitat propicio para este bosque[5].

El bosque del Parque Nacional Fray Jorge subsiste por que el aire marino, cargado de humedad, es empujado por los vientos hacia el continente. Al tener que elevarse por su choque con los altos cerros de la costa, condensa dicha humedad en forma de nubes, que son depositadas en parte sobre la vegetación arbórea existente en la cumbre, aportando así la humedad necesaria para su supervivencia.

Finalmente se puede decir que el viento es otro de los factores atmosféricos de importancia para a vegetación de los Altos de Talinay, ya que su dirección dominante es Suroeste y es raro el día en que no sopla. Sus efectos pueden apreciarse fácilmente por las formas tortuosas adoptadas por los árboles, de altura uniforme que alcanzan las distintas especies y la forma de bandera que toman las copas de los árboles.

Causas que originaron la formación de este bosque.

Este bosque de tipo valdiviano, crece a una altura de 500 a 600 metros sobre el nivel del mar y a sólo 3 kilómetros de la costa. Esta formación boscosa está situada en la zona limítrofe entre las formaciones de matorrales y estepas costeras semi-desérticas y las formaciones arborescentes arbustivas de la Cordillera de la Costa.

La explicación de la presencia y características de este bosque están en el carácter de relicto y en el clima local de los relieves costeros de la desembocadura del río Limarí.

El carácter de relicto lo da el hecho de que sea un vestigio de la vegetación que existió en la zona central del país y en el norte chico durante las glaciaciones cuaternarias, cuando las especies sureñas migraron hacia el norte debido al descenso de las temperaturas en su área original[6].

En efecto, el aumento de las precipitaciones o la disminución de las temperaturas estivales que precedieron a las glaciaciones y las causaron, sea actuando separadamente o en conjunto, crearon a lo largo de regiones previamente muy secas y calurosas una serie de hábitats, probablemente continuados, favorables para el establecimiento de elementos florales confinados antes al sur de Chile, con alta humedad, grandes precipitaciones y bajas temperaturas, resultando un superávit de lluvias sobre evaporación.

Las comunidades vegetales del bosque han quedado como una evidencia de las migraciones de las formaciones vegetales primero hacia el norte durante los períodos fríos y luego la vuelta hacia el sur durante los más cálidos.

La extensión de las condiciones mesológicas favorables para la mantención del bosque, es sumamente dificultosa y cualquier alteración hace muy lenta su recuperación.



[1] Novoa J., et al, (2004), Geomorfología del Parque Nacional Fray Jorge: Génesis y procesos. Universidad de La Serena, Cap. 3, 61-70.

[2] Armesto J., et al, (1995).Ecología de los bosques nativos de Chile. Santiago, Universitaria, Cap. 3, Pág. 129.

[3] Ibíd. Pág. 140.

[4] Ibíd. Pág. 146.

[5] Armesto J., et al, (1995).Ecología de los bosques nativos de Chile. Santiago, Universitaria, Cap. 3, Pág. 156.

[6] Ibíd. Pág. 162.

Presentación del Área de Estudio

El área de estudio, que nos compete en este trabajo, corresponde a los distintos lugares visitados en la salida a terreno realizada, entre los que se encuentran:

  • Las Dunas de Longotoma
  • Pichicuy
  • Valle del Encanto
  • Parque Nacional Fray Jorge
  • Embalse la Paloma

Las Dunas de Longotoma.

El sistema dunar de Longotoma se localiza entre los 32°21´y los 32° 25´ S y 71° 26´ W. Este sistema forma parte de la Bahía de La Ligua, de la comuna de La Ligua, Quinta Región de Valparaíso. El área de estudio comprende una franja litoral de, aproximadamente, 7 Km. de largo y 3 km. de ancho, desde su limite Norte, Punta Guallarauco, a su limite Sur desembocadura del Río La Ligua. El área de estudio se caracteriza por ser un lugar de transición entre el clima estepárico del Norte Chico y el clima templado cálido propio de Chile central. El clima propio del área de estudio presenta características particulares, por esta razón Paskoff (1970) lo considera como clima semiárido litoral. Este se extiende sobre la franja costera y penetra tierra adentro a través de los valles.

Las temperaturas se caracterizan por presentar una amplitud térmica moderada, libre de heladas, con un promedio anual de 14,2° C relacionadas a la influencia oceánica el sector[1].

El área de estudio se encuentra inserta dentro de un sistema hídrico compuesto por dos pequeñas cuencas, la del Río Petorca y el Río La Ligua, las que se unen poco antes de desembocar en el mar, al igual que el Estero Las Salinas, en un sistema fluvio-estuarial compartido.


Pichicuy.


Pichicuy es una pequeña caleta, ubicada 186 Km. al N.W. de Santiago, la cual es administrada por la I. Municipalidad de la Ligua, (de la cual se encuentra a 54 KM. de distancia).

Pichicuy, presenta una costa desmembrada muy expuesta al oleaje caracterizada por islotes, farellones, plataformas rocosas y playas de bolones. En los extremos de este sistema rocoso expuesto se ubican las playas de arena de los balnearios de La Ballena hacia el norte y de Pichicuy hacia el sur. Pichicuy posee un clima templado mediterráneo occidental, determinado por las corrientes marinas frías que barren las costas y los vientos del mar, moderando las temperaturas. Las estaciones lluviosas en el invierno van desde mayo a agosto y un periodo seco relativamente más prolongado entre septiembre y abril.

El litoral está influido por la interacción océano-atmósfera de las masas de aire sobre el Pacifico sur y la influencia de los procesos circulatorios asociados a la corriente de Humboldt. Los enfriamientos ocasionales de las aguas también se atribuyen a turbulencias producidas por los vientos o bien una manifestación del intercambio calórico entre océano y atmósfera. Las condiciones de temperatura del mar y del régimen de los vientos influyen directamente en las variaciones estacionales del fitoplancton.


Valle del Encanto.

El Valle del Encanto es un sitio de gran importancia arqueológica, que se encuentra ubicado en una quebrada a 5 Kms. de la carretera Ovalle-Socos (Ruta 45) y a 19 Kms. de la ciudad de Ovalle. En esta quebrada se encuentran diseminadas un sinnúmero de rocas con petroglifos, pictografías y piedras tacitas que pertenecen a una cultura indígena de más de 2.000 años de antigüedad en un área aproximada de 3 hectáreas.

Las excavaciones en el Valle del Encanto han permitido determinar que fue habitado desde hace casi 4.000 años por grupos de cazadores y recolectores de cierta tradición costera quienes a comienzo de nuestra Era dieron paso a nuevas oleadas de individuos, hábiles ceramistas, recolectores con uso creciente de técnicas agrícolas, ganaderos, semi aldeanos que habitaron el lugar hasta el siglo VII d.C. aproximadamente (Complejo Cultural El Molle).

En el curso de esta pequeña quebrada se encuentra un gran número de petroglifos y pictografías. Asociadas a estas manifestaciones de Arte Rupestre, se ubicó un lugar habitacional, algunas sepulturas y una gran cantidad de piedras tacitas o morteros.


Parque Nacional Fray Jorge.

El Parque Nacional Fray Jorge está situado en la provincia de Coquimbo, comuna de Ovalle, en la latitud aproximada de 30º 34` sur y 71º 11` longitud oeste, en el cordón de cerros de la Cordillera de la Costa de Coquimbo conocido como

Altos de Talinay. Limita al oeste con el Océano Pacífico y al sur con el río Limarí[2].

El río Limarí constituye el límite convencional entre las regiones fitogeográficas, xeromórficas y mesomórficas.

Este Parque tiene una superficie de 6845 hectáreas, las que se complementan con un área vecina, ubicada al sur. De 3000 hectáreas y denominada Parque Nacional Punta del Viento. Ambas se administran como una sola unidad.

El Parque se divide en las siguientes zonas de asociaciones vegetales:

· Zona de formaciones arbustivas semi-desérticas.

· Zona de exposición norte.

· .Zona valle interior y su faldeo oeste.

· Zona boscosa.

· Zona costera.



Embalse la Paloma

Está emplazado sobre el Río Grande, en la confluencia con el Río Huatulame, a 23 Km. Al oriente de la ciudad de Ovalle. El embalse la paloma es una obra de ingeniería lograda por técnicos y trabajadores chilenos, es una obra construida por el Estado que se inició en el gobierno de Jorge Alessandri, continuó en el mandato de Eduardo Frei y finalizo con Salvador Allende y puesta en servicio el año 1969

El sistema de riego La Paloma está compuesto de tres embalses conectados entre sí y de una extensa red de canales formados por el Embalse La Paloma, Embalse Cogotí y el Embalse Recoleta en el valle del río Hurtado. Este es el sistema de riego más grande en Chile y el segundo en importancia en América del Sur. La Paloma es el actor más importante en este sistema y está ubicado en el Valle del Limarí, en la confluencia de los ríos Grande y Huatulame. Tiene una capacidad de 750 millones de metros cúbicos de agua y una superficie inundada de 3000 há. El muro fue hecho principalmente de grava y cubierto de una pared de concreto de 910 metros de largo por 80 de alto


[1] Novoa J., et al, (2004), Geomorfología del Parque Nacional Fray Jorge: Génesis y procesos. Universidad de La Serena, Cap. 3, 17


[2] Veloso B., (2005). Estructura y dinámica del sistema dunar de Longotoma. Tesis de titulación, Universidad Chile. Pág.14

Marco Conceptual.

En términos reales, este trabajo tiene valor de existencia a partir de los aportes que otorgó la cátedra de Monográfico de Geografía Física de la UMCE, el que tiene como uno de sus pilares, la transmisión de conocimientos propios a la geografía litoral y otros propios de la geomorfología dinámica. La idea fundamental que sustenta este trabajo se genera a partir de una visita en terreno a cinco estaciones territoriales: Dunas de Longotoma, playa de Pichicuy, Valle del Encanto, Parque Nacional Fray Jorge y Embalse La Paloma. El escenario de este trabajo consiste en presentar una descripción, análisis e interpretación de la morfología de estas cinco estaciones, poniendo mayor énfasis en la playa de Pichicuy, como consecuencia de ser la estación que nos correspondió estudiar con mayor detención.

La base sobre la cual se centra este trabajo es la comprensión física del territorio de forma tal de poder ampliar nociones respecto a la morfología dinámica.

Con el fin de lograr un pleno entendimiento del presente, esta sección se centra en detallar su estructura y asimismo en explicitar lo que se debe entender a la hora de la aplicación de determinados conceptos.

El presente consta de un escenario compuesto por una estructura que gira en torno a un resumen, el que pone a disposición de forma simple las ideas ejes sobre las que se moviliza éste para luego dirigirse a un desarrollo de estas ideas, incubando una presentación del área de estudio, un desarrollo de la temática de cada estación, luego se presentan los resultados de las fichas temáticas de geomorfología y de paisaje que se completaron en la visita a terreno para finalmente llevar a cabo un análisis y las conclusiones de rigor.

Este cuadro general da pie para establecer las principales conceptualizaciones con las que se trabajó.

Dentro de meteorización física de la cual es victima Pichicuy, las dunas de Longotoma y el embalse La Paloma, destaca el proceso de abrasión; el que consiste en la fricción entre los diferentes clastos de granulometría (tamaño) variada, entre ellos mismos y/o contra la roca o el suelo. Dentro de los principales agentes que producen este tipo de erosión, se encuentra el viento, el mar y los ríos. En el presente, sólo se hace referencia a los dos primeros agentes, debido a su marcada presencia en los sectores estudiados. Cabe señalar además, que este proceso de erosión, es propio de las zonas litorales, debido a la fuerte presencia del Océano y el viento[1].

Es preciso recordar que el viento, es un agente exógeno, lo que significa que es un agente modelador del paisaje. Esta característica es posible, debido a que posee la energía necesaria para provocar un cambio sobre la roca, en este caso la energía potencial de la cual se tratará, será la cinética.

El viento, actuará de dos formas como agente de erosión; la primera de ellas tiene relación con la capacidad de transporte, la cual se denomina deflación, ya que la fuerza de este agente es capaz de transportar partículas que se encuentran sueltas en la superficie de la roca o del suelo, particularmente se da en los casos que la superficie no se encuentra protegida por una cubierta vegetal, generalmente en paisajes litorales o desérticos. Se entenderá a partir de esto que existe una correlación directa entre la fuerza del viento, y el tamaño de las partículas que podrá transportar y a su vez la distancia que recorrerán[2].

Por otro lado, existe un efecto colateral al transportar estas partículas sueltas, ya que en este proceso dichos elementos chocan entre sí y con los diferentes obstáculos que se encuentran en el camino, a esta erosión se le llama abrasión; la cual consiste en la fricción de los elementos, con lo cual se van gastando, produciéndose una meteorización (disgregación física de la roca) en los clastos, como en la roca contra la cual chocan, tras lo cual se va modelando la roca con ciertas geoformas características de la acción del viento, como son los tafonís o alvéolos, entre otros.

Un segundo agente erosivo a tener en cuenta es el mar, el cual actúa en la costala que debe ser entendida como las zonas de aguas poco profundas en donde intervienen las olas y además la playa y/o acantilados. El principal elemento de erosión, será la ola propiamente tal, la cual con su fuerza al romper es capaz de transportar arena y grava del interior del océano o de algún río que desemboque cerca que por acción de las corrientes transportará esta sedimentación del interior del territorio a alguna playa especifica, depositándola en la línea de costa (limite en donde se junta el mar con la playa), en este proceso se da una fuerte abrasión entre las partículas transportadas y contra las rocas que chocan, este proceso dará un paisaje muy característico a las zonas costeras, en donde se podrá apreciar espacios con playa abierta (acumulación de arena), roqueríos o claramente un acantilado que termina abruptamente en el mar, el cual puede presentar cuevas o grietas en las zonas más débiles de la roca y las más resistentes se pueden prolongar mar adentro dando particulares formas; como islotes y arcos. Estos paisajes se dan por la composición de la roca, la cual es capaz de ofrecer una cierta resistencia a la erosión del mar, pero muchas rocas poco consolidadas terminarán siendo desgastadas con el pasar de los años (en un proceso sumamente lento)[3].

Los dos agentes anteriormente citados poseerán un efecto adicional a su acción erosiva, la cual tiene relación con la acumulación de partículas en un lugar determinado por poseer ciertas características que lo posibilitan[4]. En esencia la acumulación, se da cuando existe un obstáculo que impide la eventual continuación del transporte de estas partículas, de esta forma quedan agrupadas en un espacio, como es el caso de las playas, en donde la arena ha sido llevada hasta allí por la acción del mar, a través de la fuerza de las olas o por la acción del viento, que ayuda a crear también la playa como tal y la conformación de las dunas tan características de estas zonas (como el caso de Pichicuy).

Otro agente de erosión muy común, es la producida por la acción del hombre, quien a través de su asentamiento por mínimo que este sea, provoca grandes procesos erosivos, principalmente en el suelo, mediante la construcción de viviendas, caminos, infraestructuras dedicadas al turismo, entre otras. La pérdida de suelo cultivable por ejemplo es un grave problema para la misma comunidad que habita dicho lugar, la contaminación de las tierras o el agua, también no es un tema menor. Todos estos efectos y otros más serán de gran importancia al considerar su acción y efecto en el medio que lo rodea.

Este trabajo también describe el ámbito de la vegetación, en donde el centro gira hacia la aplicación del concepto de vegetación xeromórfica, la que en este estudio es entendida como una vegetación con escaso tapiz vegetal con especies como cactáceas y arbustos espinudos, bajos y leñosos, árboles bajos y hierbas. Las especies más representativas son el palo negro, palo colorado, Vautro, romerillo, chilco o palo blanco, manzanilla cimarrona, chupa-chupa, ortigas, chagual, quisco, docas, algarrobo, molle, guayacán y litre[5].

Para efectos de la descripción, se señalará con atención lo que sucede en el Parque Nacional Fray Jorge y con el Valle del Encanto. En términos superficiales por ahora sólo es dable a señalar que para el primero, éste se constituye como un bosque relicto, (entiendo por relicto los remanentes sobrevivientes de fenómenos naturales) cuya presencia es posible por el aporte de agua de las neblinas costeras. Sus especies representativas corresponden a los bosques del sur de Chile como el olivillo y el Canelo.

Este cuadro general da pie para la descripción, análisis e interpretación de la morfología de las cinco estaciones territoriales: Dunas de Longotoma, playa de Pichicuy, Valle del Encanto, Parque Nacional Fray Jorge y Embalse La Paloma.



[1] Errázuriz A., Cereceda P., (1991). Eco geografía: Nueva geografía de Chile. Santiago, Zigzag, Cap. 2, Pág. 56.

[2] Ibíd. Pág. 68.

[3] Ibíd. Pág. 74.

[4] Ibíd. Pág. 80.

[5] Armesto J., et al, (1995).Ecología de los bosques nativos de Chile. Santiago, Universitaria, Cap. 3, Pág. 126.